diciembre 19, 2014

05 Las repeticiones paralelas

Todos los cursos jugaban en el patio, cada uno en su espacio designado por la costumbre, que nadie se atrevía a quebrar salvo en contadas ocasiones. Algunas clases mezcladas, otras bien separadas, y desperdigadas en grupos de interés según juegos o conversaciones, o simple vagancia. Todos los alumnos repartidos en un perfecto caos ordenado.

Zariel estaba junto a compañeros de clase, que charlaban.

- Siempre sabes qué decir para iniciar un pequeño caos en clase - le decía un compañero a Zariel.

- Siempre se repiten las palabras - pensaba para sí Zariel -, siempre, siempre se repiten las palabras -.

- ¿Alguien ha terminado el ejercicio? - Preguntaba otro compañero.

- Yo no diría que ha sido eso, tampoco ha sido para tanto -.

- Loreno estaba muy enfadada -.

- ¿Y qué? Como si importase de algo. Lo que importa es lo que nos quiera enseñar, y lo que nos quiere enseñar es poco importante -.

Un compañero miraba distraído al patio, desconectando de la conversación. Otro subía hacia arriba los ojos y colocaba una mueca en la boca, en gesto de desaprobación, rechazo o cansancio. Solo uno de ellos mostraba una respuesta agresiva hacia el comentario de Zariel.

- Qué más te dará lo que nos enseñen, apruebas y punto, y el año que viene eliges lo que más te guste, pero no empieces otra vez a quejarte sobre lo que se hace y lo que se deja de hacer -.

Zariel pensaba, mirandole a los ojos. - No destaques, no des la nota. Cállate -.

- Ya, si es eso. Tan solo que no tengo claro qué quiero ser de mayor, y algunas cosas me interesan menos que otras - Respondía Zariel al compañero.

- Y a quién no -.

- Bueno, pero quién ha terminado el ejercicio -.

Un profesor silbaba con su silbato y los cursos de alumnos empezaban poco a poco a ordenarse de manera caótica por el patio del colegio. Zariel y sus amigos subían despacio hacia las aulas, hablando del colegio, de la televisión, de deporte,...

Zariel seguía concentrado, pensando en lo que había pasado. - No sé actuar si no es de forma mecánica, si no me programo qué debo hacer porque no se corresponde con lo que quiero hacer cuando pienso, y descubro, y entiendo, y sé que no me puedo dejar llevar. No sé qué hacer. No sé actuar a la par de lo que pasa a mi alrededor. Y no puedo dejar de pensar.... -

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