octubre 25, 2013

Rescatados

Rescatados

No sabemos nada de la muerte porque, no estamos muertos. No sabemos nada de la vida porque, no vivimos. Y así vivíamos hasta que la suerte dejó de hacernos creer que éramos nosotros los que mandábamos. Comenzamos a vivir de verdad, evitando la muerte, y alguna lección aprendimos.

Mi nombre es Eduardo Castillo, y he sobrevivido hasta la fecha que, no sé muy bien cuál es. Estoy intentando poner al día todos estos documentos con la ayuda de Emile de Kébir y Hellen Goodbridge, recordando antiguas entradas, escribiendo nuevos pasajes de este periplo que nos ha enseñado la verdadera cara de las cosas, de la vida, de los hombres.

Poder retomar este blog ahora es como parte de esta pesadilla, un descanso a la angustia que se torna en medio sueño. Pero es mi pesadilla, y hasta que no la termine, no descansaré. Hasta que no despierte no podré releer mis palabras para entender, si llego a ese momento, y recordar, y poder convencerme o consolarme con el mensaje que necesitamos oír: no fue en vano toda esta mierda.

No. No creo que llegue a ese momento.

Denme tiempo, por favor, para aclarar las ideas, para rescatar los archivos, para resolver los sucesos. Denme tiempo, por favor, o ¿acaso no es lo único que pedimos todos? Si nos lo niega la suerte, ¿por qué hacerlo también nosotros?

octubre 17, 2013

...Fallo en el sistema....

....Fallo de sistema....

Pérdida de los archivos, error en los servidores, fallo de conexión. Vacío....

octubre 11, 2013

La Teoría de la Preocupación

SEPTIEMBRE 03, 2047: La Teoría de la Preocupación

Me enseñaba una vez un profesor la importancia de la visión puramente humana, y la visión fuera de nosotros mismos, para entender los problemas de este mundo.

Y precisamente cuando oía a mi hermana pequeña contar un problema que, en realidad, no tenía importancia (desde mi punto de vista con 17 años), empecé a preguntarme si no estaría todo compuesto de problemas, y de nada más.

El miedo es psicológico, porque solo existe en nuestra mente, a partir de nuestra imaginación, y si caemos en ello y cerramos nuestra mente, dejamos de tener miedo.
Cuando estoy solo en la oscuridad, el miedo se convierte en una preocupación: siento miedo. Sin embargo me he quedado a solas en la oscuridad, teniendo otras preocupaciones mayores (como una buena regañina), y no he sentido miedo alguno.

El miedo es una preocupación, y todo problema desaparece en el ser humano al llegar una preocupación mayor.

Seguí probando, planteando y descubriendo que todo podía responder a esta teoría. El hambre es una preocupación, y también los modales, lo salubre e higiénico,... Pero cuando al pobre le urge el primer problema los demás no son más que tonterías. También es un problema la prisa, que a veces antepones, y a veces no. O la educación, o la aceptación, o la verdad, o la propia vida,... O la muerte, a la que olvidamos cuando nos rodean otros problemas. O incluso el amor.

Este profesor me explicaba también que la felicidad no consistía en la ausencia de problemas, sino en la superación de estos. El ser humano siempre se queja de los problemas que le ha tocado vivir, pero no es ningún tiempo peor, porque sino, estaríamos condenados a la infelicidad.

Sin embargo el ser humano tiene una capacidad infinita de adaptarse a las situaciones, de superar los problemas, de hacer convertir la victoria de su vida en la preocupación más grande de todas, que ciegue a las demás. Y ser feliz porque, ese es tu único y verdadero problema a superar.

octubre 04, 2013

La meta muerte

FEBRERO 28, 2049: La meta muerte

Por eso no queremos ser inmortales, porque esta vida es imperfecta, lo que conlleva por siempre cosas buenas, y cosas malas. ¿Realmente quieres vivir una vida tan extensa, a costa de malos momentos? Buenos momentos también, por supuesto, pero estos, aparte de los que vienen sin más, de esos Regalos que se nos cruzan, los demás consisten en la superación de los problemas que nos surgen, de los obstáculos del camino: esa es la felicidad.

¿Cuántos caminos, pues, crees que puedes realizar, superando sus entorpecedores obstáculos, para ser feliz, siendo esto una condición que basta solo una vez serlo para, eso mismo, serlo?

Por eso nuestra meta ha de encaminarse a vivir una vida plena, siendo el final de esta la cima, el momento más feliz de todos los vividos, ya que es el que finaliza un camino por el que has luchado, en este imperfecto mundo, para que sea perfecto.

Te deseo pues, hoy, un día pleno, un día perfecto en el que, cuando llegue a su fin, justo antes de dormirte, puedas decir: “hice todo lo que tenía que hacer hoy”, y se aplique así un día más de felicidad a una vida en la que, espero, puedas decir antes de morir que hiciste todo aquello que tenías que hacer, que puedas llegar al cierre de tu vida diciendo: “soy feliz”....